La tercera causa de muerte laboral en nuestro país es la electrocución. Tener conocimiento de las medidas de protección adecuadas para trabajar con electricidad pueden salvarnos la vida. En este artículo te contamos cómo prevenir un choque eléctrico, qué hacer en caso de que ocurra y qué medidas de primeros auxilios podemos utilizar para socorrer.

El peligro de la electricidad está principalmente en que ésta no es perceptible por los sentidos del humano. No tiene olor, solo es detectada cuando en un corto circuito se descompone el aire apareciendo Ozono, y tampoco es detectada por la vista, el gusto y el oído. Al tacto, puede ser mortal si no se está debidamente aislado ya que el cuerpo humano actúa como circuito entre dos puntos de diferente potencial.

¿Por qué ocurren los accidentes eléctricos?

El desconocimiento, el descuido a la hora de manipular un aparato eléctrico, un cable pelado en una instalación, un arreglo temporal como una cinta aisladora puesta provisoriamente en un alargue, la falta de mantenimiento e incluso la falta de señalización a la hora de realizar una reparación son las principales causas de accidentes eléctricos. En el ámbito doméstico, por ejemplo, es importante no tener cables desprotegidos a la vista de los niños y tapar las tomas corrientes con tapaderas de plástico. Del mismo modo, hay que enseñarles a los más chicos cuáles son los peligros de la electricidad: es necesario que sepan que no deben tocar objetos eléctricos si están mojados o descalzos, que si quieren desconectar un enchufe nunca deben tirar del cable sino hacerlo desde el cabezal de plástico y que no deben sobrecargar los enchufes. En cuanto a los adultos que se animan a arreglar aparatos eléctricos por su cuenta, es imprescindible que siempre los desconecten de la corriente antes de repararlos y que, en caso de manipular enchufes o cableado eléctrico, se saquen anillos, relojes o cualquier objeto metálico que pueda ser conductor de electricidad.

En el caso de quienes cotidianamente realizan trabajos de electricidad es obligatorio que siempre cuenten con los elementos de protección adecuados. La ropa de trabajo, los guantes dieléctricos, el casco, los anteojos y el calzado de seguridad no pueden faltar a nadie que esté haciendo una labor eléctrica. Del mismo modo, es importante que siempre tengan una tarjeta de bloqueo para que quienes estén en el lugar de la reparación estén al tanto de la misma y no accionen de alguna manera que pueda producir un accidente eléctrico. Por el mismo motivo, un trabajador de la electricidad debe llevar siempre consigo un candado que bloquee el tablero en momentos de reparación.
Es importante tener en cuenta todos estos factores porque todo choque eléctrico tiene origen en un defecto de aislamiento y la persona se transforma en una vía de descarga a tierra.

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Formas de contacto eléctrico.

Las formas de contacto eléctrico pueden ser directas o indirectas. Un ejemplo del primer caso pueden ser los enchufes, en este sentido, los métodos de protección son barreras mecánicas aislantes como una tapa plástica que bloquee el contacto con la toma. En cuanto al contacto indirecto, se produce a través de componentes que no forman parte del circuito eléctrico, como por ejemplo una heladera. El método de protección en este caso es el Puesta a Tierra.
Hay que tener en cuenta que hay casos en que no es necesario siquiera tocar al objeto conductor para que se produzca una electrocución. Si es de alta tensión, es decir más de 1000 voltios, salta espontáneamente un arco eléctrico que produce la electrocución antes de generar el contacto. Contrariamente, si la tensión es baja, de 110 a 220 volts, es imprescindible que la persona toque el objeto conductor para que se genere la electrocución.

Efectos de la electricidad en el cuerpo humano.

Las lesiones de origen eléctrico no son siempre las mismas, el efecto va a depender de la intensidad de la corriente, de la tensión, de la frecuencia y forma del accidente y del tiempo en que la persona esté en contacto con la corriente. Además, va a influir la resistencia eléctrica del cuerpo humano (esto va a depender del calzado que lleve puesto y la humedad que haya, entre otros factores) y la trayectoria de la corriente en el cuerpo, nos referimos al tiempo de y si atraviesa órganos vitales.

 Los efectos de la electricidad en el cuerpo humano pueden ser químicos, fisiológicos y caloríficos. El primero refiere a la muerte de células por descomposición del líquido celular, esto ocurre siempre que se aplica una tensión en el cuerpo.

En nuestro organismo necesitamos electricidad para que nuestros sentidos corporales informen al cerebro y para que éste envíe señales de mando a las terminales nerviosas de los músculos. Estas tensiones son del órden de 0.1 V. Si desde el exterior se recibe una tensión adicional resultan perturbados los procesos normales, esto es a lo que nos referimos cuando hablamos de efecto fisiológico. El mismo tiene distintas intensidades: de 1 a 3mA prácticamente no hay riesgo; de 5 a 10 mA se producen contracciones involuntarias de músculos y pequeñas alteraciones del sistema respiratorio; de 10 a 15 mA aparece un principio de tetanización muscular, contracciones violentas e incluso permanentes de las extremidades; de 15 a 30 mA pueden aparecer contracciones violentas e incluso permanentes de la caja toráxica y alteración del ritmo cardíaco; y a más de 30 mA se produce una fibrilación ventricular cardíaca.

El efecto calorífico refiere a la elevación de temperatura del cuerpo humano por el paso de una corriente eléctrica. Una elevación de 15 grados produce la coagulación de las proteinas de los tejidos y la destrucción de los glóbulos rojos de la sangre.


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Cualquier lesión debida a la electricidad es potencialmente grave, tanto si se ha producido por alta tensión como por la tensión doméstica de 220 voltios. Como ya anticipamos, el cuerpo actúa como intermediario entre el conductor eléctrico y la tierra, pasando la corriente por todos los tejidos y causando las lesiones a los mismos, pudiendo llegar a ocasionar la muerte. El shock que produce en el individuo la corriente eléctrica, que entra y sale del cuerpo, puede derribarlo, provocarle la pérdida de conciencia o incluso cortarle la respiración e interrumpir los latidos cardíacos. La electricidad se extiende a todos los tejidos del cuerpo y llega a causar daños profundos y generalizados, aun cuando exteriormente la piel no muestre más que una pequeña señal en el punto de contacto con la corriente. Una de las cuestiones más importantes a considerar es que en caso de que exista un choque eléctrico lo primero que hay que hacer es interrumpir el paso corriente. Una vez que se haya hecho esto se procede a atender a la víctima.


Cómo asistimos a alguien que sufrió un choque eléctrico

Los primeros auxilios son medidas urgentes que se aplican a las víctimas de accidentes o enfermedades repentinas. El propósito es aliviar el dolor y la ansiedad del herido o enfermo y evitar el agravamiento de su estado. Quien sepa sobre primeros auxilios puede llegar a salvar la vida de una persona. Este tipo de medidas no aplica únicamente a heridos por un choque eléctrico, sino que puede utilizarse para asistir a alguien que sufrió cualquier tipo de accidente.

Los tres aspectos básicos de los primeros auxilios son: proteger, avisar y socorrer. Lo primero que tenemos que hacer a la hora de auxiliar un herido es tener total seguridad de que tanto el accidentado como nosotros estamos fuera de peligro. Con esto nos referimos a que, por ejemplo, si encontramos a alguien desmayado en una calle de la vía pública debemos correr al herido a la vereda para evitar que se produzca otro accidente y perjudique a las dos personas. En segundo lugar, tenemos que avisar a los servicios sanitarios sobre la existencia del accidente. Para esto es importante que siempre sepamos cuál es el número de emergencias médicas del lugar en donde estamos y que, en caso que viajemos a otro lugar, sepamos adónde tenemos que llamar.

Una vez que sepamos que la ayuda está en camino podemos activar el plan de emergencia y pasar a socorrer. Para esto, tenemos que reconocer los signos vitales del herido: conciencia, respiración y pulso. Para saber si el accidentado está consiente hay que preguntarle qué le pasó, su nombre, dónde vive, etc. Si contesta ya podemos descartar la existencia de un paro respiratorio, si no contesta hay que pellizcarlo para ver sus reacciones. Si no reacciona, significa que está inconsciente, por lo que inmediatamente hay que comprobar su respiración ¿Cómo lo hacemos? Podemos ver si se le hincha el pecho, también podemos colocarle un reloj o vidrio en la boca y nariz para ver si se empaña, y por último acercar la mejilla a la boca y nariz.

En caso que el accidentado no respire hablamos de un paro respiratorio. Para socorrerlo debemos colocarlo respetando la alineación del eje vertical tratando de moverlo lo menos posible. Luego, inclinamos su cabeza hacia atrás y abrimos su boca para remover cualquier elemento extraño que pueda tener, por ejemplo, un chicle. Finalmente tapamos su nariz y le realizamos respiración boca a boca corroborando que se le hinche el pecho.

Con respecto al pulso, podemos comprobarlo colocando nuestro índice y el dedo del medio en la zona del cuello, a esto se lo denomina pulso carotideo. También podemos medirlo haciendo lo mismo en la muñeca, a este lo llamamos pulso radial, o en la zona del codo, pulso braquial.

Para terminar, es de suma importancia saber que si la electrocución se ha producido en una línea de alta tensión, es imposible portar los primeros auxilios a la víctima y es muy peligroso acercarse a ella. En estos casos, lo indicado es pedir ayuda a los servicios de socorro y solicitar a la compañía que corte el fluido eléctrico.

 

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Tema: Consejos Roker, Electricidad, protección, primeros auxilios

Eliseo Frangi

Escrito por Eliseo Frangi

Eliseo es Licenciado en Higiene y Seguridad en el trabajo. Hace diez años que otorga asesoramiento a empresas de rubros industriales, alimentarios, audiovisuales, salud, constructoras, petrolíferas, entre otras. Entre sus tareas se destacan: Brindar capacitaciones de riesgo eléctrico, primeros auxilios y R.C.P, relevar instalaciones eléctricas, protecciones, prueba de disyuntores, llaves térmicas, puesta a tierra, asesoramiento y determinación de elementos de protección personal, medición de resistencia de jabalinas de puesta a tierra, medición de continuidad eléctrica, investigación de accidentes e incidentes laborales, causas de accidentes en el trabajo, denuncias a ART, estadísticas de accidentes, elaboración de mapas de riesgos, determinación y elaboración de normas y procedimientos de trabajo seguro, estudios de carga térmica, formación de brigada de emergencias y simulacro de evacuación, brindar información sobre botiquines de primeros auxilios, determinación de elementos necesarios, elaboración y control de tareas generales de Higiene y Seguridad.